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Jun 29

Verborium: ¿y eso qué es?

   Somos filólogos (o aprendices de, al menos) y eso implica, de entrada, muchas cosas. Lo primero que deberías saber es que los filólogos somos mala gente. Sí, estamos seguros de que ya lo sospechabas, pero ahora te lo decimos clara y llanamente: somos mala gente. Somos esa clase de gente que corrige tus errores ortográficos en Facebook, somos esa clase de gente que te dice que no estás empleando los tiempos verbales adecuadamente, somos esa clase de gente que dice sobre tu serie favorita «No está mal, pero los personajes son planos y las situaciones tan improbables que carece de toda verosimilitud, ¿por qué no ves The Wire de una vez?»,… Pero, lo peor de todo, es que somos esa clase de gente que el día de mañana te restará puntos (a ti o a tus hijos) del examen que creías tener perfecto por faltas ortográficas o de coherencia a las que tú no has dado mayor importancia en tu vida.

   Somos así de malnacidos, ¿qué le vamos a hacer?

   Y además de ser mala gente, tenemos un verborium. ¿Y qué es un verborium?, te preguntarás. Bueno, también somos esa mala gente que se inventa palabras y luego te las explica basándose en la etimología. Así de malvados somos.

   Un verborium, como la propia palabra indica (¿ves?, maldad en su más pura esencia) es una colección de palabras, una suma de ellas, un conjunto o como tú quieras llamarlo. Un verborium es esa biblioteca infinita de la que hablaba Borges; un verborium es la sublimación de ese juego al que jugaba Horacio Oliveira con Traveler y Talita con ese cementerio que es el diccionario, un verborium es, en suma, un juego útil con la lengua, una colección de frases y sintagmas y figuras retóricas y versos y ritmos.

   Un verborium es un juego sin fin, al que todos jugamos alguna vez en la vida.

   Y además, nuestro verborium es rimbombante (¿ves la aliteración?, otra de esas cosas malvadas que hacemos los filólogos). Rimbombante en su segunda acepción, es decir, es ‘ostentoso, llamativo’ porque queremos llamar la atención sobre el lenguaje y la literatura.

   ¿Y por qué sobre el lenguaje y la literatura y no sobre, digamos, el sistema de pensiones? Bueno, las tres cosas son importantes, claro, pero somos filólogos (¿lo he dicho ya?) así que algo de lengua y de literatura sabemos. Además, ¿cómo íbamos a hablar del sistema de pensiones sin utilizar el lenguaje? Así de importante es el lenguaje en tu vida. Y en cuanto a la literatura… bueno, cada vez que ves tu serie favorita, o una película, estás viendo en realidad un producto literario con añadidos, la base siempre es el texto porque ¿qué es el cine sino teatro en diferido? Ah, bueno, y en la literatura también se incluyen los libros (creo), lo digo por si aún queda alguien que lea por el mundo adelante.

   Así que, si ya estás aquí, bienvenido a nuestro rimbombante verborium, Esperamos que disfrutes de tu estancia y, si no, siempre nos puedes poner a parir en los comentarios. Esperamos también que aquí puedas leer y aprender cosas interesantes (aunque para muchos esas sean ya viejas artes olvidadas y polvorientas) y esperamos, como no, que pases un rato entretenido mientras lo haces.

   Pero recuerda, siempre, que somos mala gente, luego no digas que no te lo advertimos.

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2 comentarios

  1. Francisco Javier Novoa Blanco

    Gracias, Pilar, por tu comentario. Intentaremos hacer lo que buenamente podamos para ir explicando algunas cosillas de este loco mundo de la lengua y la literatura, del que nosotros tampoco sabemos mucho, la verdad; pero se hará lo que se pueda.

    Un saludo.

  2. Pilar

    Estimados Filonautas,

    Puedo percibir el entusiasmo y seriedad con el que estáis iniciando este proyecto. Se ve fuerza y calidad.
    Me gusta vuestro rimbombante verborium!!! Y después de leer lo que habéis escrito, me viene a la cabeza decir que: “Sólo se que no se nada” -Sócrates.

    Enhorabuena y a por todas!!!

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